Imagine un mundo en el que Usted sepa qué se está vendiendo al público final de sus productos, en cada instante, de cada artículo, de cada talla. Imagine que Usted supiera qué quieren sus clientes y cuando lo necesitan.

Ahora imagine que sus clientes conocen sus stocks, y por tanto pueden realizarle pedidos continuamente contra ese stock. Imagine que es posible enviarlo a las tiendas y que estas fueran capaces de comenzar a vender sus productos de forma inmediata.

Imagine que Usted conoce el stock de sus proveedores, y cuándo le han enviado una mercancía determinada, imagine que Usted sabe exactamente cuándo le llegará la mercancía pedida. Y lo que es más importante, a quién debe servirla en cuanto llegue.

Ahora haga un esfuerzo más e imagine que todo eso es posible, sin que Usted necesite multiplicar su personal por 200. Pues bien, eso que ha imaginado es, exactamente, lo que se proponen conseguir las iniciativas y programas informáticos de manejo de la cadena de suministros.

Las grandes compañías del mundo están realizando inversiones enormes en este aspecto y están consiguiendo resultados espectaculares, en la reducción de costos, de riesgos, de stocks y del ‘time-to-market’. Creo que, los programas de gestión de la cadena de suministros se convertirán en algo imprescindible para las empresas, si es que no lo son ya. Con la situación actual de mercado, integrar a sus clientes y proveedores en su estructura de negocio, es algo que Usted no puede dejar de hacer. Y además debe comenzar a hacerlo ya.

Para integrar a clientes y a proveedores de forma efectiva, lo primero que debe hacer su empresa es mirarse a sí misma y desarrollar un plan que asegure la coordinación de esfuerzos. Recuerde que los riesgos se incrementan para todos en cuanto salimos de las paredes de nuestras empresas. Habrá que romper las reticencias internas y externas con la promesa de la reducción de costos significativa que suponen estas iniciativas, así como con las múltiples ventajas adyacentes que para su organización podrá encontrar.

Su plan debe incluir un análisis honesto de su organización y de sus procesos de negocio, de su personal y de sus capacidades actuales para conciliar esfuerzos. Este plan debe mostrar a las claras cuáles son las inversiones necesarias; no sólo en productos informáticos, sino también en formación y en comunicación con sus socios comerciales.

Finalmente, el plan debe incluir a un equipo de personas clave que representen a sus proveedores, clientes; su propia empresa y los servicios informáticos de todos ellos. Este equipo que debe asegurarse de que los esfuerzos en colaboración sean maximizados.

Nada de esto es realmente nuevo, las iniciativas en este sentido se están llevando a cabo en el mundo desde los años ochenta. Es su propia versión de lo que comunicación y colaboración pueden representar, los que son verdaderamente rompedores.

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